Pasados veinticinco años abrimos el nicho de mi abuelo para cambiar los huesos a otro lugar. Nos sorprendió encontrar aquella nota: «Ni se os ocurra meterme con la abuela». FIN ¡Pequeño roedor que has leído hasta el final! Las ratas agradecen tu hazaña y brindan en tu honor. Mientras una toca una pequeña ocarina, otra baila animada, y una tercera te recuerda: “ Síguenos, comparte y no olvides que también estamos por Facebook e Instagram ”