Nada más ver al niño sacó su Colt y lo amartilló. El pequeño estaba en medio del camino junto a un caballo muerto. No parecía haber nadie más, no era lugar para emboscadas, pero si alguien aparecía tras un arbusto o si un rifle lejano fallaba su disparo, él no lo haría con el pequeño. Rodeó al animal del suelo y detuvo su carro. —¿Problemas rapaz? Estas muy lejos de ninguna parte ¿Y tus padres? —preguntó sin dejar de apuntarle. —Señor, mi caballo… ¿Puedo viajar con usted hasta el siguiente pueblo? —Primero dime donde están tus padres y qué haces aquí. —Mi madre murió al nacer yo, y mi padre… fue asesinado hace un par de días. —Lo siento rapaz, vivimos en un mundo complicado. —Entonces… —Empezó a decir mientras se acercaba a la carreta —Primero termina de contestar a mi pregunta. —Supongo que presioné demasiado al animal. Estaba… persiguiendo al asesino de mi padre. Ahora se escapará y perderé su rastro. —¿Vas armado? —No señor. —¿Seguro? ¡Date la vuelta! —dijo haciendo señas con e...