Mírate maldita. ¡Qué digo mírate! Si no tienes ni ojos. Sé que tomas prestados los míos. ¿O ni siquiera te hacen falta? Da igual, me tienes cansado tú y me tiene cansado también el doctor. Ese maldito cómplice conspiracionista. Mira que reírse de mí cuando le dije que con la vacuna de la pandemia me habían introducido un chip. ¿Qué otra explicación tenemos? Dice que fue por el golpe en la cabeza. ¡Pues no! ¿Qué sabrá él? Conozco a mucha gente que ha tenido accidentes con el coche y a ninguno le pasa lo mismo que a mí. Esto es cosa del gobierno, lo sé. Nos utilizan, quieren suplantar las conciencias poco a poco. Es una invasión silenciosa. ¿O creías que no terminaría averiguándolo? ¡Te he visto! He visto la señal y descifrado el código, te veía cada día tamborileando los dedos. Al principio creía que era morse y no conseguía averiguar nada, hasta que caí en la cuenta… ¡La vacuna! ¡El chip! ¡Código binario! Ya sé cuándo llegan los tuyos. No disimules, sé que me escuchas… ¿O escucháis? Yo...